Los futuros maestros no aprenden en la Universidad lo que deben aplicar en clase
El delegado de Educación señala que existen carencias en formación en nuevas tecnologías y aprendizaje de idiomas
La formación que reciben los futuros maestros en la Universidad adolece de dos aspectos que cada vez tienen una mayor importancia: el uso de nuevas tecnologías y el plurilingüismo.
El delegado de Educación de la Junta de Andalucía en Málaga, Antonio Escámez, señaló ayer que «el sistema educativo va por delante de la formación universitaria», de ahí que la labor de los centros de profesorado sea muy importante en la actualización de conocimientos y en la adaptación de la teoría a la adaptación práctica en el aula.
Escámez, que insistió en que las relaciones con la facultad de Ciencias de la Educación son «excelentes», indicó del mismo modo que están trabajando conjuntamente por renovar el currículum de los universitarios para adaptarlo a lo que se van a encontrar en sus puestos de trabajo el día de mañana. «Esa formación ha de estar relacionada con la realidad actual de los centros educativos», destacó el delegado, que ayer presentó el Plan de Formación del Profesorado en la provincia para este curso escolar, que incluiría alrededor de 1.000 actividades dirigidas a los 19.600 docentes de los colegios e institutos sostenidos con fondos públicos.
La presentación tuvo lugar ayer en el CEIP de Málaga, que presta servicio a los profesores de la capital, Torremolinos y diversas localidades del Valle del Guadalhorce. Las líneas prioritarias de este plan serán el asesoramiento y la colaboración con los centros, en especial en Secundaria con los recién creados departamentos de Formación, Innovación y Evaluación; la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) y promoción de las redes profesionales; la intención práctica de la formación (aplicabilidad en el aula) y la actualización en el ámbito de las diferentes especialidades, particularmente en Formación Profesional y enseñanzas artísticas. Según Escámez, la gran mayoría de los profesores son conscientes de que necesitan actualizar sus conocimientos y se apuntan a estos cursos, que son voluntarios, para reciclarse. «Sobre todo porque hay una cosa cierta: nosotros somos cada año más viejos y sin embargo, nuestros alumnos siempre tienen la misma edad», dijo el delegado provincial.
Pero además de los beneficios que obtiene el docente realizando estos seminarios, en los que logran nuevas habilidades de gran aplicación directa en el aula, la Junta incentiva a los profesores con unos complementos económicos que se cobran mensualmente en función de los sexenios trabajados y cuando el docente acredita que al menos ha realizado 60 horas de formación. Estos pluses van desde los 68,41 euros al mes, que los profesores perciben tras el primer sexenio, a los 129,71 euros mensuales, cuando han cumplido cuatro sexenios de servicio, hasta un máximo de 30 años, aunque en el quinto sexenio esta cantidad se reduce de forma considerable, según establece el convenio.
El pasado curso, según destacó Escámez, se registraron más de 30.000 certificaciones de actividades formativas, lo que pone en evidencia que algunos profesores realizaron más de una. «La mayoría de los profesores está muy comprometido por mejorar su formación y aprender a lo largo de toda la vida», añadió el delegado. ¿Hay algún maestro que se niegue a hacer cursos a pesar de que sea beneficioso para enfrentarse a su jornada laboral diaria y aunque renuncie a los incentivos económicos? «En un colectivo de casi 20.000 profesionales puede haber de todo, aunque en la actualidad el trabajo colectivo prima sobre el individual en un colegio o instituto y es muy raro que nadie se quede atrás», explicó Escámez. Juan Antonio Guerrero, jefe del Servicio de Inspección Educativa, explicó que los nuevos ROC prevén como una obligación y un derecho la formación cuando se detecte esta necesidad.

En los centros de profesorado se enseña a los que enseñan. En cuanto a las temáticas más demandadas en los cinco CEP de la provincia, destacan el Plan Escuela TIC 2.0, con la incorporación de los nuevos contenidos digitales y cuyos cursos alcanzan el nivel III y que el año pasado hicieron unos 2.500 docentes; el aprendizaje de idiomas; la formación en las competencias básicas; la actualización de los equipos directivos para que impulsen su liderazgo en respuesta a los cambios de la sociedad actual y el establecimiento de estrategias didácticas que contribuyan al fomento de la cultura emprendedora.
También están previstas actividades de formación para el profesorado novel y los directores en prácticas, orientadores y miembros de los Equipos de Orientación Educativa.
FUENTE: IGNACIO A. CASTILLO (www.opinionmalaga.com)
















