La prevalencia de fracaso escolar entre alumnos afectados de TDAH es significativamente alta, el bajo rendimiento escolar afecta al 40% de los afectados (Barkley, 1998), los problemas de comportamiento llegan a provocar hasta un 15% de expulsiones y alrededor del 30% sufrirá además un trastorno de aprendizaje.
A pesar de ser un trastorno estudiado desde diversas perspectivas del campo de la psicología y de la medicina, el TDAH continúa siendo un enigma para muchos profesionales de la salud y de la educación, así como para muchas familias, puesto que se desconoce que afecta a algunas de las habilidades y capacidades básicas fundamentales para hacer frente a las exigencias escolares y cotidianas.
El fracaso escolar en los afectados por TDAH es en numerosas ocasiones el resultado de un diagnóstico tardío y la falta de aplicación de medidas específicas, quizá por desconocimiento por parte de los profesionales de la educación, ya que estos niños poseen unas características específicas de aprendizaje que es necesario conocer para poder intervenir eficazmente, y evitar etiquetas de niños “vagos” y “maleducados” que lejos de mejorar su evolución, propician un malestar en las familias y un sentimiento de inferioridad en el niño.
Es un hecho ya admitido, apoyado por las investigaciones sobre los efectos del tratamiento del TDAH, que la intervención psicopedagógica debe centrarse principalmente en el centro escolar, dando respuesta adecuada a las distintas necesidades educativas que puedan presentar sus alumnos. Es obvio que para que la intervención sea eficaz, desde los primeros pasos, se necesita que el profesorado tenga una formación al respecto. También es un hecho la dificultad con que se encuentra la mayoría de los padres y profesores sobre los identificadores que pueden apuntar hacia este trastorno.
Los profesores y la escuela como sistema pueden influir positivamente en la salud mental de los niños:
- A través de intervenciones específicas para prevenir problemas y/o conductas de riesgo o de salud mental que disminuyen la probabilidad de éxito escolar.
- Mediante la derivación a una atención especializada.






