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Información sobre el TDA - TDAH o Déficit de Atención con/sin hiperactividad en la Fundación CADAH
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¿Cómo prevenir la agresividad infantil en niños con TDAH?

Muchos niños con TDAH muestran comportamientos agresivos como pegar, empujar o morder. Es común que esta agresividad empiece a florecer en Educación Infantil, pero en algunos casos se prolonga a lo largo de los años escolares. Todo ello dependerá de:

  • Factores genéticos, esto es, características fisiológicas del trastorno, el grado de impulsividad e inquietud motora que presenta. Los estudios realizados recientemente han demostrado que es más probable que los niños con TDAH lleven a cabo conductas agresivas que la población sin TDAH, asimismo, el subtipo TDAH combinado es más probable que presente esta asociación sintomática que el subtipo inatento o el hiperactivo- impulsivo.
  • Factores personales: la personalidad, el carácter, la sensibilidad, autoestima y autoconcepto, tolerancia a la frustración...
  • Factores ambientales: el clima familiar, escolar y social puede influir muy negativamente en la frecuencia e intensidad de estas conductas agresivas


PREMISAS QUE DEBEMOS CONTEMPLAR

Debemos diferenciar qué comportamientos son propios del desarrollo evolutivo y cuáles no. Hasta los 5 o 6 años es frecuente que los niños presenten conductas agresivas debido a que su capacidad de autocontrol es todavía muy reducida.
En el caso de los niños con TDAH el retraso madurativo que presentan provoca que este autocontrol se vaya adquiriendo mucho más lento que en el resto de los niños sin TDAH, teniendo además en cuenta que es uno de los síntomas nucleares del TDAH.

Pero aunque su presencia forme parte del desarrollo, se trata de comportamientos inadmisibles que hay que corregir, por lo que la causa de estas conductas no nos inhibe de su modificación.

ESTOS COMPORTAMIENTOS NO DAÑAN SÓLO AL AGREDIDO...

Pero también tiene consecuencias para el propio agresor. Si este comportamiento se repite, el niño/a será rechazado y evitado por los demás. Además, está aprendiendo una forma inadecuada de actuar que cuando sea un poco mayor, le traerá consecuencias negativas; y por último, un niño/a agresivo, se arriesga a que sea también objeto de una agresión como respuesta a su conducta, por otro niño.

 

                                        

 

FACTORES QUE PUEDEN ESTAR ASOCIADOS

  1. El ejemplo de sus padres.
    Los niños aprenden por imitación y si en el hogar muchas situaciones se resuelven mediante conductas agresivas o utilizando la violencia, el niño resolverá los conflictos de la misma manera.
    Las dificultades de comunicación. Los retrasos del lenguaje o las dificultades para expresarse, favorecen estos comportamientos.
  2. La exposición a escenas violentas.
    La exposición a escenas violentas aumenta la agresividad de los niños, porque aprenden un modelo que tratarán de imitarlo posteriormente. Programas de televisión, películas, deportes de lucha, videojuegos y similares, con carga de violencia también contribuyen directamente a que reproduzcan conductas agresivas, porque además, los niños más pequeños no distinguen entre realidad y ficción.
  3. Ambientes familiares competitivos.
    Ambientes familiares donde los niños no tienen normas coherentes y las normas y límites se implantan para `hacer más cómoda` la vida de los padres, dejando a un lado el objetivo principal y es el de crear una persona que conviva y sepa relacionarse con los demás de manera sana.
  4. Poca tolerancia a la frustración y estrés.
    Otras razones que pueden influir son la falta de habilidades sociales para resolver situaciones conflictivas de manera adecuada y sobre todo, que el niño consiga, con su comportamiento violento, dominar a los demás y obtener beneficios, porque de esta forma está recibiendo un `premio` por ese comportamiento inadecuado.

MEDIDAS QUE DEBEN ADOPTARSE

  • Hablad con vuestro hijo
    Explicadle que las conductas violentas como arañar o pegar, son inadecuadas y las consecuencias negativas que tienen tanto para los demás niños, como para él mismo.
  • No exponer a escenas violentas
    Debéis evitar a toda costa que los niños presencien escenas violentas, ya sean en películas, videojuegos, espectáculos deportivos, etc. Los niños no distinguen entre la realidad y la ficción y tratarán de reproducir esas situaciones en su vida real.
  • Ejemplo en el hogar
    Los niños aprenden por imitación, el ejemplo que le deis a vuestro hijo o hija será decisivo.
    El niño debe ver e imitar un estilo comunicativo asertivo, un modelo de afrontamiento basado en el diálogo.
    ¡Ojo! El niño observa a sus padres y los escucha siempre.
  • Enséñele otras opciones
    Los padres debéis enseñarle de manera concreta, alternativas a su conducta agresiva: hay otra forma de resolver las situaciones.
    Esto se suele hacer reflexionando sobre episodios sucedidos en el colegio o en contacto con otros niños, por ejemplo, en el parque.
  • No reforcéis conductas agresivas
  • Elogiad y aprobad aquellas conductas funcionales.

Y si nada funciona...
Hay casos en los que, además de lo señalado, será necesario un plan personalizado de modificación conductual estableciendo las conductas- diana que queremos extinguir, aquellas que queremos potenciar, estableciendo también contingencias para aumentar su frecuencia.

 

Noelia Gutiérrez Fernández
Psicopedagoga de Fundación CADAH

BIBLIOGRAFÍA
Material educativo adaptado de Jesús Jarque García, pedagogo.

 
 
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  • El Diario Montañes
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  • Gobierno de Cantabria-Consejería de Educación