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Información sobre el TDA - TDAH o Déficit de Atención con/sin hiperactividad en la Fundación CADAH
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¿Cuáles son los factores que influyen en un buen o mal pronóstico del TDAH? Revisión de estudios (GPC del TDAH)

El pronóstico a largo plazo del TDAH: revisión de estudios

El mejor resumen de la perspectiva evolutiva del Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es que no existe un único pronóstico. Hetchman (1996) resumió los resultados identificando tres grupos en la edad adulta:

1) aquellos cuyo funcionamiento es tan bueno como el de aquellos sin historia infantil de TDAH,

2) aquellos con psicopatología importante,

3) el grupo más grande, aquellos que tienen mayor déficit de atención y dificultades con la concentración, el control de impulsos y el funcionamiento social.

El riesgo de desadaptación posterior también afecta a los niños que no han sido derivados a la clínica y a los no tratados en absoluto.

                                  BUEN MAL PRONÓSTICO TDAH

Los estudios longitudinales de población, es decir, cuando se lleva un seguimiento a lo largo de los años de los casos, (Moffitt, 1990; Taylor et al., 1996) han mostrado que los comportamientos hiperactivos-impulsivos son un riesgo para varios tipos de disfunciones del adolescente. Se ha informado que la falta de amigos, de trabajo y de actividades de ocio constructivas es prominente y afecta la calidad de vida.

Niveles variados de hiperactividad e impulsividad también hacen que los niños desarrollen con mayor probabilidad una evolución antisocial y también aumenta la probabilidad de presentar trastornos de la personalidad, o abuso de sustancias en la adolescencia tardía y en la edad adulta (NICE, 2009).

En el estudio de Milwaukee, Barkley et al. (2002) encontraron que en adultos jóvenes (media de edad de 20 años) el 42% de los pacientes continuaban cumpliendo criterios DSM para TDAH, basados en la entrevista con los padres.

Mannuzza et al. (1998) hallaron que el TDAH infantil predijo trastornos psiquiátricos específicos en adultos, trastorno antisocial de la personalidad y abuso de drogas. Lambert (1988) informó que los niños hiperactivos tenían resultados educativos significativamente inferiores y más trastornos de conducta que sus pares de la misma edad.

Lie (1992) informó que la criminalidad estaba relacionada con problemas escolares y de conducta en la infancia más que con el TDAH per se, con un rol mayor para el trastorno de conducta comórbido en el pronóstico final.

Los estudios de comorbilidad psiquiátrica en adultos con TDAH de Biederman et al. (1993) hallaron depresión mayor, trastorno bipolar, trastornos de ansiedad y de personalidad. También informaron de tasas altas de trastorno antisocial y por abuso de sustancias, así como puntuaciones más bajas en el cociente intelectual (CI) total, vocabulario y lectura.

Aunque los síntomas del TDAH persisten en la mayoría de los casos, es importante recordar que muchos jóvenes con TDAH tendrán una buena adaptación en la edad adulta y estarán libres de problemas mentales.

Probablemente, el pronóstico será mejor cuando predomina la inatención más que la hiperactividad-impulsividad, no se desarrolla conducta antisocial, y las relaciones con los familiares y con otros niños son adecuadas. Es necesario realizar más estudios sobre la evolución del TDAH en niños y adolescentes hacia la edad adulta, que deberían incluir el pronóstico a largo plazo junto alos posibles beneficios (y riesgos) del diagnóstico y tratamiento precoz (NICE, 2009).

 

Factores de buen o mal pronóstico

1. Edad

En general, se puede afirmar que en muchos sujetos el exceso de actividad motora se reduce significativamente a medida que avanza la adolescencia, mientras que la impulsividad y la inatención tienden a mantenerse (Hart etal., 1995).

En términos generales, podemos afirmar que los síntomas del TDAH persisten en la adolescencia en casi el 80% de las personas afectadas,cumpliendo plenamente criterios de trastorno alrededor de un tercio de los pacientes (Klein y Mannuzza 1999; Mannuzza et al., 1998; Biederman et al., 1996, 1998).

En la edad adulta, entre el 30 y el 65% de los pacientespresentarán el trastorno o mantendrán síntomas clínicamente significativos (Weiss et al., 1985; Biederman et al., 1996, 1998.)

2. Género

Se dispone únicamente de un estudio prospectivo sobre el pronóstico del TDAH en función del género. Se comparó una cohorte de 17 chicas con TDAH con una cohorte de 24 chicos con TDAH y 24 chicos control (Manuzza y Klein, 2000).

Los resultados indicaron peores puntuaciones en medidas académicas, conductuales y de funcionamiento social en las chicas en comparación con los chicos. En cambio, en la edad adulta aquéllas mostraban unos resultados mejores que éstos, especialmente en cuanto a prevalencia de personalidad antisocial y abuso de sustancias (Manuzza y Klein, 2000). Estos resultados hay que tomarlos con cautela, dado el tamaño de la muestra Estudiada.

3. Nivel cognitivo

Loney et al. (1982) hallaron que el CI era un factor predictor de trastorno de la personalidad antisocial y del abuso de alcohol. Weiss y Hechtman (1993) indicaron que el nivel cognitivo en la infancia, en conjunción con otros factores, es un factor predictor del pronóstico del TDAH en la edad adulta.

4. Subtipo de TDAH

Según varios autores, son factores de mal pronóstico del TDAH que los síntomas sean graves o predominantemente hiperactivo-impulsivos (Moffitt, 1990; Lynskey y Fergusson, 1995; Babinski et al., 1999; Merrell y Tymms, 2001).

5. Psicopatología de los padres

En el estudio de Biederman (2001) los pacientes con TDAH con padres con trastorno de la personalidad antisocial tenían más ansiedad, trastorno depresivo mayor, conducta antisocial y agresividad en el seguimiento.

La psicopatología de los padres, en especial los antecedentes familiares de TDAH, se asocian a un riesgo incrementado de problemas psiquiátricos y emocionales de los niños en la adolescencia (August et al., 1983; Biederman et al., 1996; Fergusson et al., 1996; Fischer et al., 1993; Lambert et al., 1987; Paternite y Loney, 1980; Taylor et al., 1996; Weiss y Hechtman, 1993).

Las familias con antecedentes de TDAH con problemas de conducta comórbidos, conducta antisocial y dependencia y abuso de sustancias también se asocian a peor pronóstico en los niños con TDAH en la adolescencia.

6. Relación padres-hijos

El nivel de conflicto y/u hostilidad en la interacción paterno-filial se asocia a la conducta agresiva en la adolescencia (August et al., 1983; Biederman et al., 1996; Fergusson et al., 1996; Fischer et al., 1993; Lambert et al., 1987;Paternite y Loney, 1980; Taylor et al., 1996; Weiss y Hechtman, 1993). 

El clima emocional conflictivo y/u hostil en el hogar se asocia a mal pronóstico del TDAH en la edad adulta (Weiss y Hechtman, 1993).

7. Nivel socioeconómico

El bajo nivel académico y la presencia de conductas antisociales en la edad adulta se asocian a bajo nivel socioeconómico parental (Weiss y Hechtman, 1993).

8. Comorbilidad

El trastorno disocial aumenta la probabilidad de trastorno por abuso de sustancias (August et al., 1983).

La persistencia del TDAH se asocia a la comorbilidad con el trastorno de conducta y el trastorno de la personalidad antisocial (Biederman et al.,1996, 1998).

Un peor pronóstico del TDAH se asocia a la comorbilidad con trastorno de conducta, trastorno bipolar, trastorno negativista desafiante y abuso de sustancias (Biederman et al., 2001).

 

Influencia del diagnóstico e intervención precoz en el pronóstico del TDAH

A pesar de no haber encontrado evidencia científica sobre en qué medida el diagnóstico e intervención precoz mejoran el pronóstico el TDAH, el grupo elaborador de la guía considera que el pronóstico es variable en función de la gravedad de los síntomas y de los problemas y/o trastornos que puedan coexistir con el TDAH.

En general, un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado influirán de forma determinantemente positiva en su evolución.

 

 

REFERENCIA

Grupo de trabajo de la Guía de Práctica Cínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en Niños y Adolescentes. Guía de Práctica Clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en Niños y Adolescentes. Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. Agència d´Informació, Avaluació i Qualitat en Salut (AIAQS) de Cataluña; 2010. Guías de Práctica Clínica en el SNS: AIAQS Nº 2007/18.

2.5. En el TDAH : ¿Cuál es el pronóstico a largo plazo? ¿Cuáles son los factores que influyen en un buen o mal pronóstico? ¿En qué medida el diagnóstico e intervención precoz mejoran el pronóstico del TDAH?: 25-31. 

 
 
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