Cerrar
Información sobre el TDA - TDAH o Déficit de Atención con/sin hiperactividad en la Fundación CADAH
fundacioncadah.org
 
 
+ TDA-H + Evaluación Diagnóstico + Tratamiento + Comorbilidad TDAH preescolar TDAH en la infancia TDAH adolescente + TDAH en la familia + TDAH en el aula + Estrategias TDA-H + TDAH en adultos TDAH en vacaciones + Publicaciones Famosos con TDAH Protocolo Cantabria Libro blanco TDAH Asociaciones Colabora con CADAH

TDAH: Proceso de modificación de conducta. Pautas para llevarlo a cabo.

Cuando nos planteamos realizar un proceso de modificación de conducta con un niño con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e hiperactividad) tenemos que tener presente el proceso lógico a seguir para que el resultado sea óptimo.

En primer lugar deberemos conocer al niño, realizar una observación detallada de su conducta, de su comportamiento, para identificar cuáles son las conductas que resultan problemáticas, es decir, sobre las que deseamos realizar la modificación. Debemos centrarnos en las que resulten más disruptivas y comenzar con ellas, ordenarlas según las prioridades que tengamos en el momento que se inicie el proceso.

                         TDAH PAUTAS MODIFICACIÓN CONDUCTA

Una vez las tenemos identificadas, nos centraremos en una o dos de esas conductas para empezar a trabajar sobre ellas. ¿Por qué no es recomendable centramos en más a la vez? Pues porque debemos ser muy constantes en su control, debemos llevar un seguimiento exhaustivo de aquellas conductas sobre las que estemos trabajando, y si abarcamos muchas, es probable que no podamos ser tan específicos en su control como si comenzamos con pocos objetivos.

Cundo tenemos las conductas sobre las que vamos a trabajar, tenemos que realizar una lista de consecuencias, tanto positivas como negativas. Consecuencias positivas que tendrá el no realizar la conducta a modificar, y consecuencias negativas para cuando sí se produzca.

Es importantísimo informar al niño del proceso que se va a llevar a cabo, de lo que se espera de él y por supuesto de las consecuencias que sus actos tendrán. Es algo fundamental, puesto que obviamente no podemos esperar a que el niño adivine lo que pretendemos, debemos explicárselo detalladamente, el porqué de haber elegido esas conductas, por qué creemos que deben ser modificadas y los beneficios que le reportará a él.

Una vez tenemos todo el planteamiento realizado, es hora de ponerlo en práctica. Para ello los primeros que debemos concienciarnos somos nosotros, puesto que nuestra constancia será un elemento indispensable para el éxito. Tenemos que controlar las conductas, emplear todo el plan que hemos diseñado y no rendirnos a la primera de cambio. Si no somos constantes con los objetivos que nos hemos propuesto, no podemos esperar que el niño lo sea. Somos un elemento indispensable en este proceso, y nuestro trabajo se verá recompensado.

Tendremos que realizar un listado con los reforzadores que se van a emplear en el proceso. Ya sabemos que estos pueden ser sociales, materiales o de obtención de privilegios y que dependerán de las características de cada niño. En unos casos, y dependiendo también de la personalidad, funcionarán unos reforzadores u otros. Tanto padres como profesores conocen muy bien al niño, por lo que sabrán en cada caso que tipo de reforzadores resultará más efectivo.

Los reforzadores se emplean para afianzar los comportamientos que queremos instaurar o mantener, pero no podemos caer en el error de hacer que el niño se acostumbre a ellos o que sepa qué va a conseguir después de la conducta adecuada, por lo que además de ir combinándolos, deberemos ir retirándolos poco a poco, para que de manera paulatina el comportamiento permanezca y los reforzadores vayan desapareciendo.

Para comprobar la evolución del niño, podemos llevar un registro de los progresos, donde aparezcan las conductas a modificar, la frecuencia con qué aparecen o no, etc. Dependiendo de la edad, puede ser el propio niño el que lleve el control de estos registros, tomando él mismo nota de sus progresos y responsabilizándose de ello. De esta forma le estaremos dando la responsabilidad y será incluso más consciente de sus actos al tener que anotarlos y llevarlos controlados.

Estos pasos son aplicables tanto en casa como en el colegio, teniendo presente que es recomendable que en el colegio, este esté incluido dentro del plan de acción tutorial para ser puesto en práctica en cualquier momento que sea necesario.

 


Rocío Meca Martínez

Maestra de Pedagogía Terapéutica de Fundación CADAH.


Bibliografía:

Kazdin A. E. (1994): `Modificación de la conducta y sus aplicaciones práctica`. Manual moderno. México.

 
 
Pulse para ver el Certificado de Web de Interes Sanitario
 
  • Ayuntamiento de Santander
  • Obra Social La Caixa
  • El Diario Montañes
  • Glezco
  • ICASS
  • Zink Padel
  • Nubily
  • Foramen
  • Balneario de Puente Viesgo
  • Laboratorios Janssen
  • Gobierno de Cantabria-Consejería de Educación