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Información sobre el TDA - TDAH o Déficit de Atención con/sin hiperactividad en la Fundación CADAH
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TDAH y Trastornos por Uso de Sustancias (TUS)

Estudios realizados sobre la comorbilidad con TUS han revelado tasas de abuso y dependencia de sustancias más elevadas en sujetos con TDAH que en población general (Wilens et al., 1994; Levin et al.,1998). En un estudio se halló que el 52% de pacientes diagnosticados de TDAH en la infancia, presentaban un TUS a lo largo de la vida, mientras que en población sin TDAH, este porcentaje era del 27% (Biederman et al., 1995). Asimismo, entre un 32 ? 53% de los adultos diagnosticados de TDAH, presentaron de forma comórbida un trastorno por consumo de alcohol y entre un 8-32% un trastorno por consumo de otras drogas (Barkley et al., 2002).

Por otra parte, en estudios realizados con pacientes que consultan por problemas derivados del consumo de alcohol, cocaína o heroína, se ha encontrado una mayor prevalencia del TDAH respecto a la población general.

Se estima que entre el 31% y el 75 % de pacientes con trastorno por dependencia al alcohol presentan criterios DSM-IV de TDAH en la infancia, y hasta un 35% de pacientes cocainómanos presentan un TDAH (Levin et al., 1998; Wilens et al., 2000). Asimismo, en un estudio realizado con pacientes en tratamiento de mantenimiento con metadona por dependencia a heroína, se halló que el 17 % cumplían criterios de TDAH (King et al., 1999).

La presencia del TDAH también se ha evaluado en pacientes ingresados en unidades de desintoxicación, hallándose cifras equiparables a las anteriores. En este sentido, en un estudio realizado con una muestra de 201 pacientes ingresados, el 24% (n = 48) presentaban un TDAH y el 39% (n = 79) tenían antecedentes de un trastorno de conducta. Asimismo, de los 48 pacientes con TDAH, 34 presentaban de forma comórbida un trastorno de conducta (Schubiner et al., 2000).

                          TDAH TUS

Este resultado pone de manifiesto que la presencia de un trastorno de conducta incrementa el riesgo de drogodependencias en los pacientes con TDAH (Abramowitz et al., 2004).

La persistencia del diagnóstico de TDAH más allá de la adolescencia también parece jugar un papel destacado, dado que el riesgo de desarrollar una drogodependencia parece ser mayor en aquellos pacientes con TDAH en los que el trastorno se mantiene en la edad adulta (Sullivan et al., 2001). Entre el 17%, 45% de los casos que consultan por un TDAH en la vida adulta, presentan un abuso o dependencia de alcohol y entre el 9% y 30%, un abuso o dependencia de otras drogas (Wilens et al., 2000).

La importancia de la comorbilidad entre TDAH y TUS deriva tanto por la consistencia de la asociación entre ambas patologías en los estudios, como por sus repercusiones sociales y las dificultades clínicas que entraña esta comorbilidad (Ramos-Quiroga et al., 2006a, Sullivan et al., 2001).

TDAH como factor de riesgo en el desarrollo de un TUS

Las personas con un TDAH durante la infancia inician el consumo de sustancias a una edad más temprana y la evolución hacia un abuso o dependencia es más rápida que en las personas que no padecen este trastorno (Spencer et al., 1998; Wilens et al., 2000; Biederman et al., 1998).

Los resultados de las investigaciones, ponen de manifiesto la importancia de realizar un diagnóstico y tratamiento correctos del TDAH durante la infancia, sin retrasar el inicio del mismo hasta la edad adulta, con la finalidad de prevenir, en la medida de lo posible, el abuso y dependencia de sustancias. Dichas investigaciones revelan que el TDAH es por sí sólo un factor de riesgo para desarrollar un TUS  (Davids et al., 2005; Sharps et al., 2005).

Los criterios DSM-IV TR obligan a identificar la presencia del TDAH como mínimo a los 7 años de edad para poder diagnosticar a un adulto con el trastorno.

En comparación a la población general, e independientemente de otros trastornos psiquiátricos asociados, los pacientes adultos con TDAH tienen el doble de riesgo de presentar una drogodependencia (Biederman et al., 1995). Si a ello se suma la presencia de un trastorno de conducta durante la infancia, o de un trastorno antisocial de la personalidad en la vida adulta, el riesgo de desarrollar un TUS es aun mayor (Mannuzza et al., 2004).

En un estudio de seguimiento realizado por Biederman et al. (1998) se compararon 239 adultos diagnosticados de TDAH según criterios DSM-III-R con 268 adultos no TDAH. El objetivo del estudio era doble: por una parte, examinar los efectos del TDAH en el proceso de transición del abuso a la dependencia de una sustancia, y por otra, evaluar diferentes clases de sustancias.

En relación a los controles, los pacientes con TDAH presentaron casi cuatro veces más probabilidades de progresar de un trastorno por consumo de alcohol a un abuso o dependencia de otra sustancia. En la misma línea, los pacientes con TDAH, tenían una probabilidad 5 veces mayor de que la dependencia de una sustancia se pudiese cronificar respecto a los controles.

En otra investigación en la que los pacientes TDAH presentaban comorbilidad con otros trastornos, mostraban 6 veces más probabilidades de evolucionar del abuso de una sustancia a su dependencia (Mannuzza et al., 2004).

Tratamiento farmacológico del TDAH con patología dual

Existe un gran volumen de investigación centrada en el tratamiento psicofarmacológico del TDAH en la infancia. Los estudios centrados en evaluar la evolución los niños con TDAH han permitido obtener importantes datos clínicos sobre el beneficio del tratamiento con psicoestimulantes como el metilfenidato. Éste es el tratamiento de primera elección en el TDAH tanto de niños como en adultos (Castells et al., 2003, Ramos- Quiroga et al., 2006b).

Los resultados de los estudios realizados en los últimos años, apuntan a que el tratamiento con psicoestimulantes en la infancia se asocia a un menor riesgo de trastornos por el consumo de sustancias en la adolescencia y en la edad adulta, mientras que la ausencia de tratamiento se ha asociado a un mayor riesgo de desarrollar una drogodependencia (Biederman et al., 2003; Wilens et al., 2003). Del mismo modo, el riesgo de abuso/dependencia de estimulantes en pacientes en tratamiento por un TDAH es claramente inferior al beneficio que representa el tratamiento con metilfenidato (Garland et al., 1998, Goldman et al., 1998).

Frecuencia de comorbilidad psiquiátrica en adultos con TDAH (Barkley et al., 2002)

  • Trastornos por consumo de alcohol 32 - 53 %
  • Trastornos por otras drogodependencias 8 - 32 %
  • Trastorno por ansiedad generalizada 24 - 43 %
  • Trastorno distímico 19 - 37 %
  • Trastorno depresivo mayor 16 - 31 %
  • Trastorno de la personalidad antisocial 7 - 18 %
  • Trastorno obsesivo compulsivo 2 - 14 %

 

Bibliografía:

Barkley RA, Murphy KR, Bush T. Time perception and reproduction in young adults with attention deficit hyperactivity disorder. Neuropsychology. 2001;15:351-60.

Ramos-Quiroga JA, Trasovares MV, Bosch R, Nogueira M, Roncero C, Castells X, Martínez Y, Gómez N, Casas M. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y drogodependencias. RET, Revista de toxicomanías, 2007a;50:23-28.

 
 
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